Una receta vegana con carne de gallina

¿Eres vegano? ¡Pues estamos contigo! No vemos bien matar un animal para luego comérselo. Además, es cosa sabida que la alimentación a base de vegetales, frutas y legumbres es muy beneficiosa para la salud.

Sin embargo, parece que hay ciertos nutrientes necesarios que solo las carnes pueden aportarnos.

¿Qué hacer entonces?, te preguntarás.

Hoy traemos para ti una receta vegana con carne de gallina. Ella te permitirá 3 cosas:

  1. no tendrás que asesinar un animal;
  2. te alimentarás convenientemente;
  3. no dejarás de ser vegano o vegana.

¿Te parece una contradicción una receta vegana con carne? No, no lo es, solo lee y lo comprobarás.

Lo que necesitarás: una gallina viva, un horno calentado al rojo vivo, los vegetales de tu preferencia, una salsa cualquiera de las que normalmente se usan para las recetas de pollo.

Preparación: baña la gallina y sécala bien. Métela en un caldero lleno de la salsa para recetas de pollo. La cabeza no, por favor, que la puedes matar. Recuerda que eres vegano y llevas una década diciendo a todo el mundo que te deprime e indigna ver personas que asesinan animales para consumirlos después.

Abre el horno recalentado y mete la gallina por solo dos (2) segundos. Cuando la saques verás, para tu completa satisfacción, que la gallina aún vive. Pero como el horno estaba al rojo vivo un par segundos son suficientes para que la temperatura corporal del animalito aumente y la salsa se caliente.

Menea la gallina dentro de la fuente donde previamente preparaste la ensalada con los vegetales de tu elección para que estos se impregnen de la salsa.

Chupa la gallina hasta no dejar ni una gota de salsa en cada una de sus plumas y entre los dedos de sus patas. Luego déjala ir mientras agradeces al cielo el ser un vegano de pies a cabeza.

Los más expertos nutricionistas podrán explicarte que cuando la gallina entró al horno súper caliente fue tal el susto que se llevó que transmitió todos sus nutrientes a la salsa que la cubría.  Así de buena gente son esas aves.

Devora tu ensalada con buena consciencia y acompáñala con una copa de vino tinto Merlot u otro cualquiera.

Buen provecho.