Hombre de negocios decide castrarse para mejorar la productividad de su empresa

El hombre de negocios norteamericano Frank J. Morrison, dueño de una de las compañías inmobiliarias de más rápido crecimiento en los Estados Unidos, decidió castrarse para mejorar la productividad de su empresa y batir a sus competidores.

Según declaró el propio Morrison a este reportero ser joven, atractivo y rico es un peligro para cualquier empresario que quiera tomarse su trabajo en serio.

“Las chicas te caen por toneladas cuando saben que lo tienes todo. También aparecen como por arte de magia supuestos ‘amigos’ que te sonríen y te adulan todo el tiempo. No les importa nada, solo quieren divertirse un poco y sacarte algo de dinero para luego abandonarte como a un trapo sucio”, confesó Mr. Morrison con los ojos bañados en lágrimas.

“Fue por ello que después de meditarlo mucho decidí someterme a un proceso de castración química y debo admitir que ahora solo pienso en cómo llevar mi empresa a niveles superiores. Ya nada me distrae como antes porque estoy mucho más enfocado en mis deberes”, aseguró.

Al cierre de esta edición el señor Morrison se comunicó con nuestra redacción para informarnos que las acciones de su compañía habían aumentado un 47% en relación con igual período del año anterior. “Ahora todos mis competidores quieren hacer desaparecer sus testículos”, apuntó preocupado.