Encuentran el arca de Noé en una playa turca

Buscada desde siempre por arqueólogos, religiosos e historiadores, finalmente el arca de Noé ha sido encontrada en una playa de Turquía.

Tratando de cotejar el relato bíblico del Génesis con la ciencia moderna, las expediciones científicas generalmente intentaron ubicar los restos de la embarcación más famosa de la historia en el Monte Ararat, el pico más alto de ese país con 5165 metros sobre el nivel del mar.

“Ha sido un error de procedimiento que siempre han cometido los buscadores del arca de Noé”, dijo en conferencia de prensa el Dr. Yitzhak Ulil, Jefe del departamento de arqueología bíblica de la Universidad de Tel Aviv.

“Cuando el agua comenzó a escurrir después del diluvio obviamente arrastró todo cuesta abajo. Por lo tanto, el arca comenzó un viaje infernal hacia el valle que rodea al Ararat para desde allí seguir rumbo a las costas turcas llevada por la corriente”.

“No hubiese querido estar en el pellejo de Noé cuando esa cosa empezó a moverse desde la cima de la jodida montaña casi en caída libre”, continuó.

“Por esa razón mi equipo y yo decidimos buscar el arca en lugares alejados del Monte Ararat. Era lo más lógico teniendo en cuenta lo que antes expliqué”, concluyó visiblemente emocionado el catedrático.

Uno de los aspectos más sobresalientes del arca es su extraordinario estado de conservación. Aún se pueden apreciar distintos compartimentos como el baño, el comedor, las divisiones que a manera de corrales albergaron y separaron las diferentes clases de animales, y hasta un pequeño bar que Noé construyó para no morirse del aburrimiento y soñar con un mundo mejor.

“Es toda una obra de ingeniería naval diseñada por el mismo Creador”, dijo Charles Bricks, pastor evangélico al frente del departamento religioso del equipo científico.

Preguntado acerca del pequeño espacio interior del arca si se tiene en cuenta el número y las dimensiones de los animales y personas que en ella viajaron, el señor Bricks respondió: “para el Dios Todopoderoso nada es imposible según nos dicen las Escrituras. Y yo lo creo sin chistar”, aseveró.

“Soy de la opinión que todos los animales, así como Noé y su familia, fueron milagrosamente reducidos en tamaño para que cupieran perfectamente en su interior y se salvasen de perecer junto a aquella generación perversa”, manifestó el religioso mirando al cielo.