Deja que tu viejo mundo colapse

Con frecuencia recibo correos electrónicos de personas que están contemplando transiciones importantes en sus carreras y estilo de vida. Sus historias tienen muchas variaciones, pero generalmente tienen estos elementos en común:

  • Insatisfacción con su trabajo o estilo de vida actual (falta de trabajo significativo)
  • sienten que están en el camino equivocado (posiblemente por años)
  • sensación de estar en un camino que no va a ninguna parte
  • sensación de estrés vinculada a su situación (a veces temen ir a trabajar)
  • sienten que algo necesita cambiar y que el tiempo corre
  • sensación de presión para que algo funcione
  • deseos de contribuir de una manera que se sientan inspiradas y satisfechas
  • deseo de tener unos ingresos decentes que al menos cubran sus gastos

Gran parte del tiempo también hay un patrón de estancamiento que incluye uno o más de estos elementos:

  • sensación de presión financiera (especialmente vinculada a cuentas o deudas)
  • sentimiento de la obligación de apoyar financieramente a otros miembros de la familia, cónyuge, padres, hermano o compañero de cuarto
  • les preocupa que si hacen lo que aman no les pagarán mucho o les llevará mucho tiempo estabilizarse desde el punto de vista financiero
  • temen que no tengan las habilidades para obtener un mejor ingreso en otro lugar
  • sensación de energía baja o inconsistente
  • sentimiento de desmotivación
  • sentirse deprimido y abatido
  • un sentimiento de frustración.

Tenga en cuenta que los elementos en ambas listas son sentimientos.

Curiosamente, cuando finalmente esas personas se despegan y comienzan a moverse en una nueva carrera profesional, con frecuencia informan lo siguiente:

  • se sienten aliviados
  • experimentan sentimientos de libertad
  • se sienten más inteligentes debido a que tomaron la decisión correcta
  • se sienten optimistas sobre el futuro y esperan una mejora adicional
  • sienten que han superado el viejo camino y que no necesitan tener más lealtad hacia él
  • experimentan un sentimiento de resignación y rendición ante los desafíos futuros
  • experimentan un sentimiento de fortaleza y coraje
  • experimentan una sensación de finalmente estar en un camino sensato
  • sentimientos de emoción y optimismo
  • sensación de alta energía y estado de alerta
  • se sienten más atractivos (con personas y oportunidades)
  • experimentan un sentido de conciencia elevado (al sentirse más despiertos, vivos y conscientes)
  • experimentan una mayor sensación de control sobre las circunstancias
  • experimentan una cascada de nuevos deseos en otras áreas (mejores relaciones, se sienten cada vez más saludables, etc.)
  • se preguntan por qué la transición parecía ser tan aterradora al principio (algunas veces esas personas hubiesen deseando que dicha transición hubiera ocurriera mucho antes).

Y aquí está el problema. A veces los temores y las preocupaciones que esas personas tenían originalmente sobre dejar su viejo estilo de vida realmente se cumplen. Pueden tener menos dinero por un tiempo. Algunos proyectos pueden no ser pagados. Su prometida podría enloquecer e irse. Pueden perder su casa.

A veces esas experiencias pueden evitarse, pero otras veces ocurren más o menos como se esperaba.

Recuperación

Una vez que el miedo, la preocupación, la frustración y otros sentimientos negativos son reemplazados por sentimientos más positivos, como la emoción, el alivio, la entrega y la libertad, ocurre un cambio interesante. El cambio es que la persona deja de resistir estos eventos y finalmente acepta que pueden suceder. Además, finalmente se dan cuenta de que, si sucede lo peor, seguirán estando bien.

Esa es realmente la clave para navegar a través de este tipo de transiciones. Cuando una puede resignarse a aceptar que sus diversos temores y preocupaciones pueden realmente suceder, cuando ya no los tiene sobre la cabeza como algo que debe evitarse, puede tomar una decisión más inteligente que lo libere del atasco.

Puede sentir que sus posesiones y relaciones son tan importantes que debe aferrarse a ellas para salvar su vida. Pero, por supuesto, eso no es verdad. El otro lado no es el infierno y la muerte. Es la recuperación.

Si has construido tus posesiones y relaciones sobre una base inestable, es muy probable que se derrumben cuando dejes de esforzarte para mantenerlos en su lugar. Déjalos colapsar de todos modos. Está bien hacer eso.

Algunas personas ven esta situación como un desastre. Pero no lo es. Es una oportunidad. Una vez que tu viejo mundo colapsa puedes recuperarlo y reconstruirlo. Ahora tienes la oportunidad de comenzar de cero y hacer las cosas de forma más inteligente.

El peor caso probablemente no sea tan malo

Construí mi primer negocio en una estructura inestable. Lo mantuve funcionando durante años y finalmente tiré la toalla sobre el viejo modelo. Como estaba previsto el negocio colapsó. Tuve que romper el contrato de mi oficina y vender todo el mobiliario y el equipo. Me echaron de mi apartamento porque no podía pagar el alquiler. No podía pagar mis cuentas o deudas. Me declare en bancarrota.

Por años, tuve la preocupación de que esto pudiera suceder si no me esforzaba por mantener el negocio en marcha. Y mis preocupaciones eran correctas. Prácticamente todo lo que me preocupaba que sucediera sucedió.

¿Pero sabes qué? Pasar por esa experiencia no fue tan malo. Fue interesante. Algo de eso fue en realidad bastante fácil. Sentí un alivio creciente y una sensación renovada de libertad y posibilidades. Todo el equipaje viejo se había ido. No más oficina. Menos posesiones. Menos obligaciones. No más deudas.

Sobre todo, no más esfuerzo. La vida se hizo mucho más fácil.

Obtuve un apartamento más barato y me reduje muchísimo. Me volví libre de deudas. Aprendí a vivir dentro de mis posibilidades. Esas fueron en realidad cosas buenas. ¿Dónde estaba todo el infierno y la muerte? Esos fueron solo sentimientos. La realidad no fue realmente dolorosa.

Después de eso, seguí con el mismo negocio pero cambié radicalmente el modelo de ese negocio. Evité los errores anteriores y ese negocio se recuperó muy bien y funcionó de maravilla. Fue rentable todos los años a partir de entonces. Pero tuve que atravesar el colapso primero para llegar a ese punto.

Deja de forzar las cosas

Años después, el mismo patrón se desarrolló en mi matrimonio. Hice todo lo posible para mantener un camino insostenible durante el tiempo que pude. Pero cuando la tensión finalmente se hizo demasiado grande tiré la toalla y lo dejé colapsar. Me recuperé. Mi ex esposa se recuperó. No tenemos la misma relación que alguna vez tuvimos pero seguimos siendo amigos y no enemigos. El peor de los casos no fue tan terrible de vivir.

Al permitir que mi viejo estilo de vida colapsara borré la lista para construir una nueva.

Y nuevamente, la peor parte fue resistir el colapso. En realidad, a veces fue difícil, pero definitivamente era factible y con el tiempo aumentó la sensación de alivio.

He pasado por este mismo patrón de colapso en otras ocasiones también, suficientes veces para saber que probablemente habrá muchas más iteraciones de esto en mi futuro. No lo veo como algo malo como para evitarlo. Lo veo como una parte natural de la vida, del aprendizaje y del crecimiento. De vez en cuando estas experiencias son necesarias para despejar el estancamiento y comenzar de nuevo.

Si no se ha sentido sincronizado con su trabajo o estilo de vida actual y actualmente está esforzándose por apuntalarlo y mantenerlo funcionando, considere dejarlo ir. Intenta permitir el colapso del viejo mundo. Muchos o todos sus temores y preocupaciones podrían realmente suceder, pero está bien. Te enfrentarás a ellos, un paso a la vez. Otras personas han vivido algo similar y se han sentido mejor del otro lado. Tú también lo harás.

Siempre puede ganar más dinero y volver a comprar posesiones que realmente te gustaron. Mejor aún, puedes reemplazar esos artículos con cosas que te gusten aún más. O puedes elegir vivir más ligero y no reemplazarlos en absoluto.

Siempre puedes atraer y formar nuevas relaciones. Hay muchas personas fascinantes en el mundo, y sin tanto esfuerzo, serás más atractivo. Puede que te sorprenda lo fácil que es hacer nuevos amigos y parejas cuando ya no estás esforzándote. Incluso si realmente estás apegado a una o más relaciones en este momento, e incluso si pierdes esas relaciones si dejas de esforzarte volverás a encontrar el amor. Y serás más feliz en las nuevas relaciones que con las viejas.

No tienes que mantener vivo el viejo mundo. Si sigue cayendo sobre ti, déjalo colapsar. Experimentar el colapso no es tan malo como temer el colapso mismo.