Cómo lograr de tu jefe un aumento de salario

Si has trabajado por un tiempo considerable en la misma empresa y tu jefe no te ha aumentado el salario, entonces te ha llegado la hora de poner en práctica un plan muy bien pensado para lograrlo.

Necesitarás desplegar toda tu capacidad histriónica para conseguir tu objetivo y puede que en algún momento tengas que morderte el labio, pero si aplicas concienzudamente lo que te vamos a compartir terminarás con un bonito aumento que seguramente agradecerás.

Pon atención:

Celebra su forma de vestir – Aunque tu jefe se vista como un espantapájaros dile cada día que la ropa le queda muy bien. “Viste usted de manera impecable y con muy buen gusto”, grita frente a todos cada vez que haga entrada en la oficina por las mañanas. Tus colegas te mirarán raro, pero tú a lo tuyo.

Finge un dolor pero no te tomes el día libre – Cojear funciona de maravillas. Arrastra uno de tus pies cuando pases por delante de su oficina. Si te pregunta qué te sucede le respondes tembloroso que el enorme pitbull de tu vecina casi te lo arranca de una dentellada en el elevador del edificio donde vives. Probablemente querrá darte el día libre para que visites un médico, pero tú le dirás mirándole fijamente a los ojos que prefieres morir mil veces antes que abandonar tu puesto, que tu pie tendrá que esperar.

Habla con tristeza de tu pequeña hija – Cuéntale que sueña cada día con visitar Disney World y que siempre que lo suplica en voz alta se te parte el corazón porque no cuentas con el dinero suficiente.

Invítalo a un café – Ya en la caja “te das cuenta” que solo tienes dinero suficiente para pagar una taza. Trata de hacerle ver que te mueres de la vergüenza, pide una taza vacía y comparte tu café con él. O mejor, dale tu entera taza con cara de mártir.

Besar sus pies cuando te equivoques en algo – Si te es posible llora sobre ellos y sécalos con tus cabellos, tal como hizo aquella mujer con Jesucristo en la casa de Simón el fariseo.

Pedirle que te deje pasear sus perros totalmente gratis después de la jornada laboral – Esa será lo gota que colme la copa, pues se sabe del infinito amor que los ricos sienten por sus mascotas. ¡Aumento garantizado!

Yo puse en práctica este plan de acción y me funcionó de maravillas, solo que un mes después la empresa para la que trabajaba quebró aparatosamente y ninguno de mis colegas de entonces ha vuelto a dirigirme la palabra.

Suerte.